Halloween tiene algo especial. Las calles se llenan de calabazas, los escaparates cambian de aspecto y las tardes de otoño invitan a buscar planes distintos. Pero no todo tiene que girar alrededor de los disfraces o las películas de miedo. A veces, la mejor forma de celebrar esta fecha es mucho más sencilla: una buena merienda, algo dulce y un rato para disfrutar sin mirar el reloj.